Lo teniamos.

Teníamos un hijo, eso nos mantuvo unidos por un tiempo, nos decían que era mejor si se criaba con sus padres juntos, ella era la estricta y yo el que consentía, yo le enseñaba libros con dibujos porque los niños no entienden las letras solas y su pesada carga de verdad. Yo le enseñaba dibujitos y me divertía con ellos y veía como reía el niño y sentía como ella se reía escondida tras la pared cuando nos veía tumbados en la sala haciendo de padre e hijo una vez a la semana o una vez al mes si había tenido trabajo. Hubo una época en la que siempre había tiempo.

Ella le enseñaba cosas distintas pero no se cuales, no se bien cuales porque le daba su tiempo y espacio, para que ella le dijera despacio y quedito que también lo amaba, que ahí estaba cómo sólo lo saben decir las mujeres cuando son madres, que era afortunado porque cada uno de sus padres le daba lo que podía y era mucho y sincero, eso le decía pero quedito, lo demás no lo se porque le daba su tiempo.

Un día yo estallé en violencia y no recuerdo que dije porque estallé cómo ya dije. Un día vi el susto en forma de dos ojos enromes cafés que me decían que no me conocían y yo le respondía que era yo pero enojado, que era yo pero que se me iba a pasar, y ella no me dijo nada y con eso me dijo todo. Creo que el niño lo escucho todo porque después los dos me veían con cara de luna asustada, por eso me acorde hoy de esa historia, por la luna.

Teníamos un hijo y un día me hice cargo de el no se por qué, porque creo que ella ya no quería estar ahí, o creo que yo me había ido, no se cual de los dos dio el primer paso pero el caso es que ya lo cuidábamos por turnos y no juntos, ya le cantábamos como los Beatles, por turnos en sesiones separadas.

Después el niño se hizo humo y desapareció, entonces ya no pudimos mantenernos juntos, lo vimos así, hacerse humo sentado jugando con unos dados enormes de colores, se hizo humo y desapareció.

Después me di cuenta que eso del niño, de los dados y los libros no existieron.
Después me di cuenta que el niño lo inventé para no olvidar mi vida con ella.