Up in the air.

por fernandobenavides

Querido amigo, estoy escuchando a Lou Reed aquí arriba, buscándote como habíamos quedado, creo que estás llegando tarde como lo pensé o a lo mejor llegaste a tiempo y te fuiste a ver algunas revistas, seguro si te veo estarás hojeando algo y cuando voltees a verme harás algún comentario de esos que tu hacías, yo lo responderé con alguna otra incongruencia, entonces nos daremos la mano y te abrazaré, mi cabeza, como siempre, quedará a la altura de tu corazón y te preguntaré cómo está, tú no me dirás nada, te encogerás de hombros y podré escuchar la válvula que tenías, esa que hacía clic clic y que yo escuchaba bien, ese corazón tuyo, me gustaba que mi cabeza, en ese abrazo que siempre nos dábamos, quedaba al lado de tu corazón, siempre me gustó eso…

Amigo, te ando buscando pero no te encuentro, solo no me vayas a dejar plantado aquí arriba, el avión viene vacío, a lo mejor hacemos unas bromas sobre las instrucciones de vuelo o me dices “te doy mil pesos si te levantas y dices a la tripulación que lo mejor es viajar en globo aerostático para evitar el deterioro del planeta” y yo me lo pienso porque me hace falta el dinero…

Querido amigo te voy a extrañar, ya lo hago, no podrás evitar que se me salgan unos lagrimónes, ni con tu mejor broma, porque que te hayas ido es grande, como tu tamaño, como tu genio, como lo que nunca nos terminamos de platicar que seguro era mucho…

Eres un cabrón, nunca nos fuimos de viaje a medio oriente y era el viaje que más había planeado en mi vida, juntos, es que sabes? cuando lo planeamos, en una noche en la que nos quedamos a dormir en tu casa, le dimos vueltas al globo terráqueo que tenías en tu recamara y siempre que lo detenía tu largo dedo caía en el medio oriente, y cuando yo lo hacía caía en el océano, ni siquiera en una isla, en el océano tan azul y tan profundo, entonces creímos que mi avión se iba a estrellar y tú te ofreciste a llevarme en el tuyo, pero mira, se te cayó primero la vida con ese corazón tan lindo que sonaba clic clic…

Voy a pedir un whisky pinche Abel, por ti y para esperarte con algo en la mano mientras llegas a las nubes, donde quedamos…

Ya bueno, qué va decir la azafata si me ve así ahorita, con mis lagrimas a 11,000 pies de altura…

¿Sabes? me acuerdo del concierto de Oasis……… ah mejor no me acuerdo de eso que sí me duele que ya no estés…

Si me permites voy a dejarte de escribir 5 minutos para calmarme y poder pedir mi whisky, pero si llegas avísame, aunque no me aguante la emoción de verte por ultima vez…

No pedí botana, es la primera vez que no lo hago y se me andan escurriendo las ganas de verte por los ojos…

Ay Abel, no leíste mi libro y ya lo había terminado, yo creo que te hubiera gustado o te hubieras burlado, pero sin decírmelo para que no me sintiera tan mal, porque ahora que lo pienso tú con tu Murakami que lo dejaste bien metido en mi librero no tendré de otra más que leer los libros que me faltan de él, aunque no me gusten sus finales, total, tampoco me gustó el tuyo, tu final… pero te dedicaré mi libro, te lo prometo, para que cuando haga llegar una copia a dónde estés sepas que me sigo acordando de ti amigo mío…

Al rato voy a ver a Madela, que según sé ayer estuviste en la noche en su programa, porque decía que te recordaba con cada canción, al rato la voy a ver para abrazarla porque cuando la escucho se me vienen los años para atrás y me acuerdo de su voz y tu voz y nosotros en el estudio y me acuerdo de todo pues, pero le prometí el abrazo a Madela, porque seguro que no te vamos a dejar de recordar esa pinche vieja y yo que tanto te queremos, como todo el mundo, lo que pasa es que si me pongo a recordar… me caga que eras el mejor amigo de todos, eso parece porque ayer el mundo se hizo muy lento, cuando se enteraron de tu última broma… porque ¿sabes? es de pésimo gusto eso de matar a alguien, tú me lo decías muy seguido y lo hiciste contigo, ¿no crees que eso es de mal gusto? yo sí lo creo…

Bueno tengo que ver a Charly para que no se me caiga en dos pedazos, ni creas que voy a verte, ni a tus cenizas que es lo único que me quedará cuando aterrice este pedazo de mierda voladora, porque voy a ver a Carlos, el sí que se lo merece, si se merece que yo esté ahí, porque ¿tú qué? ni que fueras importante, ni que no nos hubiéramos peleado, ni tampoco importa que nos hubiéramos visto en el aniversario de Dixo, donde cantaste tan lindo como siempre, y después nos vimos y estábamos bien felices y se veía que ya sabías, hijo de la chingada, que ya no nos íbamos a ver nunca más, porque estabas disfrutando cada segundo, pero no me lo dijiste, yo solo te veía muy feliz y nos abrazábamos y te veías guapo cabrón, tú que eras tan raro, ese día te veías muy guapo, tan elegante con tu traje y tu novia al lado… me veías y me abrazaste y ya sabes, clic clic en tu corazón…

Por cierto, el pendejo del capitán acaba de anunciar que aun le faltan 45 minutos a este vuelo, solo para que lo sepas, para que te pidas una malteada de fresa…

Pero ya me voy, no te voy a dedicar el resto de mi tiempo, tú no me lo dedicaste, ni leíste mi libro ni regresaste a dixo como se había planeado, voy a trabajar en tus canciones, las del Comando Groovy, pero lo hago porque me gusta, no por ti cabrón, hijo de la chingada, inconsciente, que hiciste de tu vida algo inolvidable y luego te vas en miércoles… Cabrón, te odiaré porque el miércoles, cada uno de ellos te recodaré, te lo prometo pinche Membrillo…

Bueno, el avión ya pasó el golfo y no se estrelló, ahí va mi oportunidad de quedarme aquí arriba en las nubes contigo, no se me hizo, ahora tendré que ir a la realidad y reunirme con los muchachos, con Tiro y el Chino, con el Peez y Morris, Pada y Gonzalo, ya se que te vas, que ya no te permiten regresar conmigo, que ya no me queda tiempo aquí arriba, arriba en el aire, pero sí, no te preocupes, como habíamos dicho y decíamos siempre, voy a entregar el corazón hasta que solo me queden tiras de él, hasta que ya no pueda amar, lo haré como era nuestro plan, quédate tranquilo, yo me hago cargo de todo y le digo a tu familia que te vi aquí arriba y nos despedimos, que sonaba Lou Reed y estabas bien, yo les digo a todos, cuando baje, que estabas aquí, conmigo, ya nos encargaremos abajo de hacer algo para no olvidarte, ni modo de no hacerlo, ni modo de hacer como si nunca hubieras estado si sí estuviste, si sí nos cambiaste la vida, si sí nos enseñaste eso de vivir y morir el miércoles… yo me encargo y de vez en cuando te platicaré de cómo están las cosas, para que sepas que me acuerdo de ti, para que sepas que sigues vivo amigo mío, para que sepas cuanto te quiero mi querido Abel…