La lluvia bajo el árbol

Se cuela,
encuentra pocas probabilidades,
pasa entre las hojas,
obstáculo en las naranjas,
las rodea redondas,
se consume en la cascara,
sepultada en la oscuridad de la noche,
se acuesta con las ramas,
se acaricia con las hojas,
las hojas la encierran,
otras se rebelan,
se liberan,
el tronco las llama,
les gritan las raíces,
caen en cientos,
cientos más después,
abajo llegan pocas,
y las que caen lo hacen tocadas,
violadas,
no puras,
no rectas,
no vírgenes.

La lluvia bajo el árbol,
bajo la noche,
con la maldad complicada de la hoja,
y la voluble brisa que las avienta hacia la madera.