Poema de oscuridad

Déjate abrazar por la oscuridad,
por una buena oscuridad,
como si se tratase del abrazo de la muerte como la imagino,
como el abrazo de un salvaje animal
o un descuido abrazo mío.

A la distancia la distancia no es grande,
ni es mucha,
pero es desgraciada y nos mantiene lejos,
sin conocernos,
sin alejarnos del todo.

No sé quién eres,
me mantengo quieto pensando que estás en la misma oscuridad,
y te mueres cada tanto
y tropiezas con mi cuerpo,
y caemos juntos aún cuando ya hemos caído.

Tu piel de la nada carcome mi piel;
carcomido por ti,
por tu paciencia,
por tu silencio.
El silencio es la oscuridad absoluta,
y apenas la música de Morrissey se escucha venir,
o no llega
y fallece con nosotros.

Quita el cabello de tu frente,
de tus ojos,
de tus labios;
sonríe hacia mi,
llega desnuda con el cabello en tus hombros,
aunque no pueda verte,
aunque no sea capaz de escucharte reír,
ni musitar injurias,
o te alejes de aquí.
Aunque abandones al cabo de un tiempo,
o nunca llegues,
o si tan solo, solo me mantengo imaginando,
que buscas escapar
y llegar hasta donde se encuentra el abrazo,
un abrazo prospero de oscuridad,
como un animal salvaje,
llamado a un descuido abrazo mio.