Solo

por fernandobenavides

La gente puede pensar que soy un solitario, que me acerco a lo amargo del río y bebo de él.

Hace tiempo que no recuerdo las cosas que me hacen triste, pero sigo viviendo ahí, en la tierra cerca de la nada.

No recuerdo cuántas navidades y años nuevos he pasado escuchando música entre las paredes, cuántas lo he hecho trabajando, cuántos confesos y muertes del año he coreado lejos de casa, si es que he tenido alguna y no mas.
Ya no recuerdo cuántas veces he estado enamorado en navidad, pero me parece que sólo ha sido una y esa navidad acabó.

Hace tiempo que solo recuerdo, hace días que son noches.

Hace tiempo que los Stones son más tristes, y el cansancio ha caído sobre mis hombros; hace 10 años no he parado de andar.
Tengo sonrisas, pero se han acabado las risas, todas ellas huyeron también. Hace tiempo alejé las risas, casi con placer, y ahora estoy donde debo estar.

Hay tan poca felicidad en el mundo que vale la pena detenerse cuando la hay, lejos, y alentarla a que se quede ahí, como si fuera un sueño y fuéramos a despertar, como si huyéramos de la soga, como si evitáramos el corral, como si nos gustara morir tantas veces.

Regresar de la nada para estar en la nada, desesperados por saber si hay un grupo de personas a punto de morir, o querer estar frente a dios, aunque dios no exista, aunque sólo existan los demonios y nos hagan compañía en el último trance, en el último frío, en las últimas palabras.

Aquí no hay aire de mar, ni el viento se filtra silvando por los árboles, aquí no hay carreteras, queridas carreteras sin fin, ni hay por qué festejar. Ya no hay tiempo para ser nosotros y tenemos que mostrarnos distintos, para que la vara que nos dieron y que sostiene el cielo no caiga sobre los demás.

No quiero salir de la hoja, no hay mundo más que éste. El tiempo se estira y la luz se termina; maldito día ladrón de horas, maldita tarde llena de envidia, pobre lluvia que ha sido encerrada lejos de aquí.

¿Qué hago? estar solo. Aquí cuido de los muertos, y mantengo cálido un lugar, por si algún día se puede ocupar.