Poema de la mañana

Es despertar
sabiendo que has logrado vivir bien,
que la mañana es nublada,
azul y nublada.

Es como saber que has soñado algo bueno
no acordarte de ello,
y despertar tranquilo.

Es recordar todas las mañanas que le han dado
la misma tenue luz al camino,
que lo recorriste con frío,
pero fue un buen camino.

Es no saber cuándo dejaste de ver a tu amigo;
al que viste año tras año,
a la misma hora,
mientras se preparaban para la misma clase.

Es la desesperación misma
de no tener y haber andado,
es saber que desde hace tiempo
te has mantenido buscando.

Es sentir cada tantas mañanas
que vas a encontrar algo,
aunque no suceda,
y guardar ese extraño arrebato.

Es abrir los ojos
con la misma fuerza con la que los cerraste;
es escuchar una canción
y creer que hoy quizá puedas aclarar algo.

Es levantarte con frío,
ver con detenimiento,
recorrer el mismo camino,
cubrirte la espalda,
esperar que la suerte estreche
y comience a llover.