Recordaré

Algún día recordaré estos días, y entonces estos días no tendrán final.

Algún día recordaré estar buscando a alguien, a algo, o un lugar, y recordaré la cerveza y los días en que no tenía dinero para comprar una, o cuando bebí solo (la mayor parte de las veces).

Siempre he querido escribir sobre las piernas de una mujer y subir por su espalda, pero eso no ha ocurrido ni ocurrirá, y seguiré escribiendo sobre eso también.

Llegará el momento en que me canse de andar, será casi al final del camino, con piedras sobre los hombros y andando con papeles arrugados en las bolsas de un saco, sabré que es el lugar que he buscado, aunque muera antes de llegar.

No encontraré nunca, por eso habré de llegar más allá de la plataforma de lanzamiento, sin lograr encontrar.

Aquí nunca termina de oscurecer, ni llega el día; no se va el frío y el calor quema, aquí no hay arena en las calles, ni suficiente consuelo.

Nunca encontraré a la mujer morena que me habrá de entender, ni a la rubia que tanto desee. En este camino no hay más que malas decisiones y una constante melancolía que se va con el atardecer, los jueves por la tarde, sin regresar ni responder.

Me parece que se extraña a quien se quiere, y yo he querido a tantas personas, que todas se han ido.

A mi lado no hay miradas, no hay palabras, no hay nadie que secunde, ni ánimos que entienda.

Algún día recordaré estar caminando en la sala de un pequeño departamento; y cuando me enamoré de la primera mujer que me abandonó, o quizá era la segunda. Recordaré el sonido de la regadera sobre los hombros de aquella chica que me acompañó a defraudarme; recordaré ver dormir sin dormir.

Me vendrán a la mente los momentos de soledad, que son los únicos sinceros, y tendré que aferrarme a ellos y volver a sentir una desesperación como ésta.

Aquí no hay nadie, ni las personas se quedan, tampoco quieres que se quede quien te haga feliz, porque hemos quienes nacemos para estar solos y solos nos debemos quedar.