Destellos

Tenemos destellos de cosas,
sólo algunos momentos,
destellos,
sinceros,
y pocos.

Destellos de amor
por quien no amamos
aunque queramos
y lo intentemos.
Al menos
tenemos destellos.

De algunos momentos,
de suerte,
de buenos trabajos,
no los bien pagados,
sino los buenos trabajos
que son pocos
y a veces suceden.

Destellos
de algunas cosas que recordamos
y nos hacen sentir mejor,
que no todo ha estado mal;
algunas satisfacciones,
destellos de recuerdos de satisfacciones.

Tenemos
algunos momentos
buenos
con las mujeres
y
pocas veces
nos hemos asombrado,
de cómo se alza un edificio
o como se vence el sol
en destellos.

Leemos
libros y libros
pero recordamos muy pocos,
porque hay pocos escritores
a los que les ocurren
destellos
y desesperación al mismo tiempo…
a muy pocos.

Hay pocos asesinos reales,
pocos predicadores reales;
y en verdad
hay pocas palabras
que hablen de amor;
sólo destellos,
y sólo a veces