Lluvia, mar

Llovía en la playa.

A veces una pequeña lluvia, que mantenía los caminos de arena mojados,
otras la lluvia era intensa y aguijoneaba la masa del mar.

Podías salir y ver cómo la vida en aquel lugar cambiaba, la gente se quedaba en casa,
o escuchabas la jungla a tu espalda moverse violentamente con aquellas arremetidas.

En mi lugar había un enorme árbol que daba sombra,
y en tiempos de calor era apreciada.
Pero al llover podías ver cómo caían las hojas hasta tapar los canales.

Todo aquello era un caos que ahora extraño.

Me sentaba a la mesa en la silla de madera y los truenos llegaban;
buscaba buena música;
en aquella época encontré buenas cosas,
tristes pero buenas.

El sol estaba lejos.

Había suficiente comida,
así que podía llegar el huracán;
nunca llegó.
Lo que es cierto es que llovió por una semana
como nunca se había visto,
y luego por varios días mas
con otro ritmo,
uno pequeño
que tocaba las ventanas
y el pasto,
y acariciaba las ramas.

yo caminaba por las mañanas y veía el mar,
la playa vacía,
y todo era ciertamente hermoso;
pensé que nunca olvidaría aquello,
y lo recordaría con nostalgia,
para escribirlo algún día.