Deja que todo suceda

Aún cuando todo asome en tu contra
y las noches sean demasiado cortas
y los días te agoten
y no gustes del sol
y te cobije la noche.

Deja que llegue el viento,
la lluvia
o la nieve por tu frente;
y no te cubras del frío
ni pienses que algo cercano al amor llegará.

No sucede ni sucederá.

Aún cuando creas que lo has logrado
o estabas cerca de hacerlo;
o si creías en alguien,
en el momento en que la ciudad se derrumbó.

Deja que todo suceda

pero manténte firme,
buscando la locura
una vez más;
con suerte
la volverás a encontrar.

Cree en el vino,
el whisky,
el tabaco,
y en los recuerdos de perdición
que te acompañarán toda la vida.

No quieras a nadie
a menos que te queme
demasiado
entre el corazón
y las mañanas que te restan.

Manténte
en tu camino al infierno
y no busques
jamás
lograr algo
que complazca.

Pero detente en algún momento
y recuerda
que hiciste lo correcto
mientras ibas a ninguna parte.

El camino de pocos
es el que no tiene compañía,
y está bien,
sólo
recuerda
observar
ese camino
con todo lo hermoso
y toda la soledad que tiene.