No hay mujer decente

No hay mujer bonita decente,
no la hay;
ni tampoco
mujer desaliñada decente,
no la hay;
sencillamente
no hay mujer decente,
es cuestión de enfocar bien,
encontrar el ángulo
y ahí estará
su crueldad,
la naturaleza salvaje
y cierta maldad.

Y no hay
caballero alguno
dentro del hombre,
sólo hay
hipocresía
y conveniencia.

Supongo que nos merecemos
unos a otros.