Luna desde la cocina

Me había levantado a las 6 de la mañana,
no fue por un ruido
o algo parecido,
sólo me levanté;
aún era de noche,
todo estaba oscuro
y por la ventana se veía una luna grande
que alumbraba toda la cocina;
de regreso a la cama
la vi
y me detuve
a seguirla viendo.
Era perfecta.

Entre la luna
y donde estaba parado
había caminos
y puentes elevados
donde pasaban algunos automóviles
que llevaban personas,
algunos serían felices hoy
y otros morirían,
otros
simplemente
veíamos esa luna
esperando a que el sol no se atreviera
a tocar ese momento
desde la cocina.