Abandono

Quiero cosas reales
y hojas de otoño que no se rompan;
quiero encontrar tranquilidad
y un camino que no se acabe
ni me canse andar.

Quiero dejar la ansiedad
de los 38 años que cargo,
y un invierno
con brazos que no estén rotos.

Un pensamiento claro
y el sonido de la lluvia
que no se detenga más.

Quiero
ojos grandes y cafés,
sonrisas en casa
por siempre.

Quiero el tiempo detenido,
muerto a mis pies,
sin despertar a las 3 de la mañana
buscando el silencio.

Quiero andar
con mi mujer
hasta la orilla
del abandono
tranquilamente.