Apenas mujer

Era apenas una mujer
asombrada de todo:
de la lluvia queda
y los días soleados,
de los hombres salvajes
y los pequeños momentos;
canarios que vuelan y no regresan.

Era una mujer,
que no podía dar un paso
sin saber qué dirección tomar.

Veía la vida desde su ventana
y cada que podía
salía
sin querer regresar;
pero siempre lo hacía,
siempre regresaba.

Ya vendrían los días
en los que aprendería
que el dolor llega
sin ser llamado.

Tenía curiosidad de todo,
a todo sonreía;
disfrutaba la lluvia
y disfrutaba el calor
sobre su cuello.

Pequeños mundos caóticos entre sus manos,
y mientras podía
descansaba tranquila.

Era apenas una mujer
con una belleza inocente
y un animal furioso adentro
que no tarda en salir
y no tarda en regresar asustado.