Una mujer loca (pero no por mi)

Una mujer con locura
llega
y me deja
cada noche,
cuando no puedo hacer nada
mas que caminar
en su búsqueda,
pero no está,
no quiere estar;
un momento de felicidad
no existe,
porque esa mujer está loca
pero no por mi.

Ella tiene esa locura
que me lleva hasta dónde esté su voz
y cuando estoy en medio de ella
y le entrego toda mi atención,
ella voltea
y hace otra cosa,
y sé que no soy parte de su vida,
aunque su locura
sea lo que yo ame
y lo único que ella
no me entrega.

Uno se conforma con algo pequeño,
una sonrisa,
un beso que suelte
en la oscuridad
y pueda encontrarlo;
y eso es todo,
es lo único que hay,
hasta que deje de haber.

Pero uno no escoge
el momento
en que empieza a querer a alguien;
puede que ocurra meses después
o nunca ocurra
o deje de ocurrir
en ella
o en mi;
luego iré en busca de otra locura
de otra mujer loca
que haga algo por mi,
que no voltee
que no deje besos en la oscuridad,
que los pueda dar
claros
y limpios
para que pueda tomar uno
y observar de qué está hecho,
(no sé de qué están hechos tus besos, querida)
y pueda escribir sobre ellos,
y no tenga que imaginar su forma
ni esté refugiado en la oscuridad.

Hay una mujer loca
pero no por mi,
y comienzo a pensar
que uno no escoge a quién darle su locura,
no la persona
no el tiempo
no la intensidad.

Y ya hay demasiadas piezas mías
de las que me he desecho,
y puedes saber
que esa mujer no te va a dar esa locura
que tanto amas
que tanto quieres,
y morirás en la espera
sin obtenerla,
o puedes
encontrar
otra locura correcta,
una que te destruya de una sola vez
y no por partes;
porque vas a morir por alguien
y alguien va a morir por ti.