El amor y el lechón

por fernandobenavides

Iba en el tren y
vi a esta pareja;
novios,
jóvenes,
incluso ella no tenía los dientes
bien acomodados;
y él
rogaba porque saliera su bigote
un poco más.

Ella parecía haberse esmerado
frente al espejo;
tenía un copete
y una diadema de colores,
además,
su cuerpo era el de un lechón
así como su piel,
y su sexo estaba más dormido
que despierto.

Se tomaban de la mano,
la apretaban,
se sentían seguros
de algo que no conocían
aún.

En algún tiempo
los dos serán capaces
de hacerse daño
y amarse
como para los locos,
por supuesto que podrán durar,
pero lo más probable
es que terminen
matándose por amor
e ignorancia,
porque para eso
estamos hechos,
aunque tratemos de evitarlo.